OCCITANIA (FRANCIA) Visitamos la Occitania francesa, la cual hace unos VIII siglos, pertenecían al reino de Aragón y de Navarra, se puede apreciar en la cultura, en las banderas, parece que estas en cualquier sitio perteneciente a Cataluña o Aragón, es mas hablan una especie de catalán, pero mucho mas afrancesado el idioma se puede apreciar en sus calles ya que todos los nombres de las calles están en francés y en occitano. Montamos el campamento en Ax les Thermes un pueblecito precioso en medio del pirineo, en el que nos alojamos en un camping de lo mas acogedor, rodeados de montañas, al lado de un río el cual se podía escuchar el sonido de sus rápidas aguas en el silencio de la noche. Comprobamos que estábamos en el sitio justo para poder ir a visitar distintos lugares, de esa región del Sur de Francia. En Ax les Thermes conocimos los balnearios de agua caliente natural la cual te sale a unos 77º C con un olor a azufre que "recordaba al infierno" aun así el agua era potable y podías meter los pies en las piscina natural que esta en medio del pueblo, de una forma gratuita.
Subimos a ver la Ermita de Ax donde observamos que aparte del escarpado camino, pudimos apreciar unas maravillosas vistas y una extraña tumba cerca de la Ermita, allí hicimos algunos experimentos psicofónicos con minidisc, ya que comprobamos que no había nadie por la zona, recogimos leyendas de sus vecinos, una de ellas era un viejo cuento de niños, trataba de un gigante con siete cabezas, el cual aterrorizaba a las gentes de esa parte de los Pirineos, pero la realidad del asunto no era esa, el monstruo de las siete cabezas, no era un ser malo era un ser que buscaba el amor, de ahí que fuera un gran amante y defensor de los niños, un día los cazadores le fueron a dar caza, echándole las culpas de unas matanzas de ganado, que había habido por la zona, cuando le iban a dar caza vieron como los niños de la región rodearon al monstruo para que no le mataran, debido a que era su amigo, el amigo de los niños, les defendía, les cuidaba y les daba calor en momentos en que los niños se perdían en el bosque, en un despiste de estos el monstruo consiguió huir, nunca mas se supo de el, pero algunas gentes dicen que, cuando en los bosques de la región, alguien esta haciendo algo cruel a un animal o a una persona aparece el monstruo en su defensa y lo pasará muy mal, este ser sentía tanto el amor como el odio, pero solo se trata de eso de una leyenda.
Por la noche todos los día hicimos observación de cielo con un telescopio, ya que estábamos en un lugar maravilloso para poder observar las estrellas y la luna, aunque en esas épocas la luna estaba llena y no era el mejor momento para observar sus cráteres, debido a la gran luminosidad, seguimos satélites, localizamos Venus, Marte, y observamos varias constelaciones. Aprendimos un poco más del cielo del movimiento de la tierra, pero la observación la teníamos que hacer a partir de las 01:00 am y las 02:00 am porque antes resultaba imposible, debido a las nubes que empezaban a cubrir las cumbres que nos rodeaban. Otro de los días fuimos a visitar el Castillo de Foix, un castillo perteneciente en sus principios a nobles navarros, a lo largo de su historia resistió varias batallas y fue prisión en distintas épocas, en los muros de las estancias se pueden observar las fechas y las firmas de muchos de sus presos, sus paredes encierran trágicas historias, actualmente es un castillo muy bien conservado, en el hicimos un barrido fotográfico por todas sus estancias, torre del homenaje etc. hicimos también algunas grabaciones psicofónicas, sin obtener resultados. Pero no hay que olvidar que este castillo al cual muchos califican que no tiene que ver con el catarismo no fue así, los duques de Toulouse fueron defensores del catarismo hasta su muerte como el Rey Pedro II de Aragón entre otros. El castillo de Foix resistió a los ataques de Simón de Montfort. Aquel magnífico edificio medieval abriga hoy el museo folclórico e histórico de Ariège.
Por la tarde escuchamos a unos señores hablar sobre el Puente del Diablo, y su leyenda, ya habíamos escuchado varias leyendas parecidas en España, como la del Acueducto de Segovia o el propio Puente del Diablo de Tarragona, la mano del maligno se supone que hizo esta construcción, la leyenda casi siempre es la misma alguien quiere cruzar un río y ofrece su alma al diablo si le construye un puente para poderlo cruzar, la apuesta es que el Diablo termine el puente antes del Alba, normalmente al Diablo le sale mal la jugada, o bien porque le falta una piedra, el diablo muy enfadado, al darse cuenta que no consigue el alma, tira una piedra y aparece clavada por ahí, normalmente suele ser algún tipo de menhir, otras veces se llevaría el alma del primero que beba del agua después de haber construido el puente o el acueducto, pero también le sale mal la jugada aunque lo haya terminado, debido a que algún animal se interpone en el camino y bebe antes que el hombre. Siempre la historia es la misma puede haber variaciones pero la historia se repite en los distintos lugares. Ese mismo día aunque no íbamos a subir visitamos Montsegur por la tarde, para conocer el camino, y por la mañana temprano ir a hacer la visita que se merece pudiendo estar varias horas notando la sensación de paz, que se siente en esa zona, una sensación difícil de describir, solo llegamos esa tarde a las faldas de la montaña donde se encuentra la cruz en conmemoración de los “hombres buenos” que perdieron su vida por unas creencias.
A la mañana siguiente nos levantamos temprano, desayunamos y nos fuimos camino a Montsegur, llegamos y el día estaba nublado, había en momentos claros pero estaba bastante nublado, hicimos algunos experimentos con los péndulos, ya que es una de las materias en las que me estoy preocupando ahora en experimentar, haciendo caso omiso de varios libros que tengo sobre esta práctica, y habiendo conseguido en algunas ocasiones buenos resultados, buscando objetos previamente escondidos por alguna persona ajena al experimento, casualidad, podría ser. La subida a esta fortaleza es bastante dura, el camino escarpado con distintos peligros no impide que las personas de todas las clases y edades, hagan la subida de una forma estoica, y lleguen a su destino, la fortaleza. El camino aunque duro es precioso las vistas que se pueden apreciar desde arriba del pequeño pueblo, con su cementerio presidiendo, del que voy a dar un aviso importante, (en Francia el hacer fotos a los cementerios esta prohibido y penado, puede ser causa hasta de prisión), la subida escarpada no impide llegar a mitad del camino donde un hombre muy amable en una caseta te pide que pagues la entrada de unos 3 euros, con entrada gratuita en el museo del pueblo. Pero solo habíamos llegado a la mitad del camino fuimos subiendo todo el camino rodeados de gente, tanto subiendo como bajando, por los empinados caminos, por fin vimos la ansiada puerta, al subir las escaleras de madera que dan paso a la entrada de la fortaleza, la sensación de paz era increíble, se veía a la gente por todas partes, como un lugar tan retirado con un pueblo que no tendrá mas de 100 habitantes ¿puede mover a tanta cantidad de gente? ¿Qué busca la gente en ese lugar?
Nos fuimos a un lugar apartados de la gente por la parte de detrás de la fortaleza y comenzamos a hacer unos ejercicios de relajación, para descansar y soltar los músculos, debido al esfuerzo de la subida. Procedimos a hacer unas sesiones fotográficas tanto a los maravillosos paisajes como a todos los rincones del castillo y sus alrededores. Después de estar varias horas por los alrededores de la fortaleza y escuchando la charla de un señor en francés de cómo fue el gran asedio y la muerte de esta pobre gente, procedimos a bajar, según nos íbamos aproximando a las faldas de la montaña se puso a llover, anteriormente buscamos con los péndulos donde pudo ser la zona donde se hizo la hoguera, dándonos un resultado bastante bueno según pudimos luego comprobar en el museo del pueblo. Al bajar nos fuimos a visitar el museo de Montsegur, en el que se encuentran por ejemplo como dato curioso los esqueletos de una pareja de cataros, que se encontraron por los alrededores del monte, muertos por flecha, seguramente unos de los muchos que perecieron intentando escapar antes del final trágico de toda la población.
El museo albergaba un montón de armas, alfarería, herramientas pertenecientes a esta cultura tristemente desaparecida. También tuvimos la suerte de ver un video en francés, en el que te contaban la historia de esta gente, que poco entendí, pero las imágenes eran muy esclarecedoras. En Montsegur también encontramos una librería esotérica, la que tenía muchos libros antiguos en varios idiomas, francés, italiano, catalán y castellano, dedicados tanto a temas históricos, religiosos, rituales, esoterismo, parapsicología, parapsicología avanzada, un lugar, de obligada visita para todos los amantes del misterio. En esta librería se pueden encontrar esos libros que no se encuentran en otros sitios.
Así nuestro viaje concluyó nos fuimos hacia Ax les Thermes, hicimos algunas grabaciones en algunas cuevas, visitamos otros lugares y volvimos a España, pero no descartarnos el volver a hacer algunas cosas que se me están pasando por la cabeza, a veces hasta pensamos.
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