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VISITA AL SANATORIO AGRAMONTE
(Zaragoza, 30-6-2006)
Al ser mi primer viaje en pos de lo paranormal me sentí insegura, temerosa:
Un viaje seudo-improvisado de dos personas hacia una aventura no muy clara, sin saber como llegar hasta nuestro destino, el hospital de tuberculosos Agramonte, por carecer de vehículo propio. Estas preocupaciones y otras rondaron mi mente pero la excitación y las ganas de saber, que siempre imperan en el ser humano, ganaron la batalla y se instalaron en mi cuerpo para no salir más. Dani en Barcelona, yo en Zaragoza. Cada cual hizo sus propias investigaciones según medios y tiempo libre sobre el que disponer. En mi caso me centré en la investigación histórica y Dani en la cuestión parapsicológica: materiales tanto para la realización de la investigación, como para tener una mínima protección, que en estos casos no viene nada mal.
Al principio me sentí un poco perdida ya que desconocía el nombre del hospital y por tanto de su historia y sin el nombre Internet no me serviría de gran ayuda .
Por suerte, la casualidad hizo su aparición y gracias a una vecina que resultó ser de Vera del Moncayo, pueblo próximo al sanatorio, pude averiguar el nombre: Agramonte; así como la distancia que distaba de Vera, unos 7 u 8 Km (que luego en la realidad resultaron ser 24) Utilizado como centro para la cura de personas con tuberculosis y enfermedades pulmonares ahora se hallaba en un estado un tanto ruinoso tras 3 décadas en desuso, esperando a que el ayuntamiento de Tarazona (el edificio fue abandonado en 1978) le diera una iniciativa privada, barajando posibilidades tales como un hotel/albergue o un centro de interpretación. que nunca llegaron a realizarse.
Comprados ya los materiales y convenciendo a alguien para que nos llevara hasta el sanatorio emprendimos el camino perdiéndonos varias veces aunque afortunadamente tuvimos la suerte de contar con la ayuda de un amable ciclista del lugar que nos dijo exactamente como llegar.
Ya en el sanatorio las cosas no pintaron mejor, el lugar se encontraba vallado. Luego nos enteraríamos por boca de un vecino de la comarca que lleva así desde el invierno, para evitar una posible desgracia debido al riesgo de derrumbamiento. Se podía aplicar el refrán: mas vale tarde que nunca, ya que el riesgo estaba allí desde hace mucho más tiempo debido a gamberros y gente sin nada mejor que hacer que destrozar los azulejos, las puertas, e incluso llevarse los radiadores, según nos informo una vecina que encontramos paseando cerca del lugar. Lamentablemente el gobierno prefiere gastar su preciado tiempo en cosas que les reporten un mayor beneficio en vez de fomentar más a menudos los patrimonios culturales, ya que originariamente los terreros pertenecen al ayuntamiento de Tarazona y éste se los adjudicó por una cesión de 20 años a las hermanas de la caridad de Santa Ana acudiendo al lugar un conocido médico de la comarca quien quiso continuar con la labor de llevar el sanatorio tras haber sobrepasado el límite de años establecidos, pero el ayuntamiento negó su petición con el pretexto de que esos terrenos ya tenían una función asignada por lo que tuvo que abandonar el lugar, y según las lenguas populares lo hizo como muchas otras veces llegaba hasta él, ¡En helicóptero!.
El lugar se encontraba vallado para evitar una posible desgracia debido al riesgo de derrumbamiento |
Cuando llegamos no había mucha actividad en el lugar pero es normal que la gente lo recorra. Cerca esta el centro de interpretación del Moncayo y prácticamente al lado del sanatorio unas mesas donde poder pasar el día con la familia/amigos o incluso un bar para los que no les apetezca cocinar por lo que digamos el lugar no estaba muy seguro de librarse de su decadencia.
Aun a pesar de la valla había que entrar eso estaba claro, no íbamos a desperdiciar el viaje, así que a la vez que intentábamos recordar cual es el castigo por allanamiento de morada intentábamos también encontrar un posible hueco por donde colarnos; mejor que eso, la diosa fortuna no nos había abandonado; había una puerta de construcción actual en uno de los lados del recinto; pudimos observar que ésta no estaba cerrada con llave ya que había una persona que utilizaba el lugar para guardar su vehículo y su ganado. Será un pastor pensamos, llegando a esa conclusión por los restos de excrementos de oveja que nos acompañaron desde el camino hasta esa puerta lateral.
La abrimos y entramos al grito de: -¡eh! Buen hombre, ¿hay alguien ahí?
A la vez que afirmábamos nuestras sospechas, los bajos del sanatorio habían y estaban siendo usados para el ganado. No recibimos respuesta así que nos tomamos la libertad de auto invitarnos aprovechando que el pastor habría salido a sus quehaceres.
Desde afuera el sanatorio se veía incluso pequeño y no en tan mal estado |
Desde afuera el sanatorio se veía incluso pequeño y no en tan mal estado, sólo el tejado parecía encontrarse en un deterioro bastante importante. Al entrar mi perspectiva cambió, las habitaciones eran monótonas, tristes, destrozadas por el fantasma del tiempo y las paredes plasmaban los recuerdos de quienes habían estado allí alguna vez; nombres, fechas, dibujos, frases de contenido político y textos en los que se contaban historias de terror sobre el lugar, vividas por sus visitantes ocasionales.
Mientras caminaba por sus angostos pasillos me pude dar cuenta que todo esta conectado mediante escaleras y corredores, que se podia llegar a unmismolugar por caminos diferentes. Era fácil desorientarse. |
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Seguimos avanzando por el pasillo mientras me preguntaba si entre todas esas bromas morbosas plasmadas en la pared quizás hubiese alguna que fuese cierta.
Sólo entonces, mientras caminaba por sus angostos y eternos pasillos me pude dar cuenta de la magnificencia del lugar. Era mucho más grande de lo que aparentaba y todo él (incluidos los diversos edificios que lo integran) estaban conectados mediante escaleras y corredores. Se podía llegar a la misma planta a través de caminos diferentes. Se podría decir que era fácil desorientarse aquel lugar.
Sin quererlo, al lugar donde llegamos primero fue la iglesia, anexa al edificio principal y levantada en piedra. Una capilla Pequeña, sencilla, lo necesario para que pudieran hacer uso de ella los residentes del sanatorio. Lo que más sorprende al visitante al entrar en ella es sin duda un gran pentagrama rojo pintado en el suelo con restos de cera en cada una de sus cinco esquinas; si avanzas unos pasos llegas a lo que era el altar, del que colgaba en sus días un cristo. En la actualidad tan sólo se pueden observar restos de elementos decorativos en el techo de la cúpula y una mesa a modo de altar en la que encontramos restos de plumas de aves.
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Lo que más sorprende al visitante al entrar en ella es sin duda un gran pentagrama rojo pintado en el suelo |
¿Rituales satánicos? ¿Otra broma más? ¿O tal vez un simple juego? Hay opiniones para todos los gustos. La primera hipótesis apunta la posible relación entre los asaltos a varias tumbas de lo que era el cementerio del sanatorio (teniendo que trasladar los cadáveres al cementerio de San Martín para su mayor seguridad) y la realización de rituales satánicos; mientras que otros aseguran que no hay una relación directa entre ambos y ven los asaltos como un acto de ladrones en busca de relojes, anillos y otras pertenencias de los difuntos con un cierto valor económico.
Lo cierto es que la iglesia en sí tiene su parte misteriosa; en una noche de tormenta un rayo impactó sobre un árbol y éste se derrumbó, cayendo encima de ésta.
Misterio con forma de árbol que allí sigue desde que fue derribado por el rayo |
-Ha sido la única vez que ha ocurrido algo semejante, nunca más un árbol había caído en el sanatorio -dicen los vecinos contrariados y sorprendidos porque el rayo cayese justamente encima de la iglesia y no en otra parte, aunque sin dañar la estructura de ésta. ¿Producto de una noche de rituales? ¿Simple casualidad? ¿O quizás algo o alguien molesto? Misterio con forma de árbol que allí sigue desde que fue derribado por el rayo, a vista de quien quiera pararse a observarlo.
En cuanto a nosotros, seguimos con nuestra investigación por el sanatorio realizando fotos a todas las estancias e intentando también alguna grabación que otra con escasos resultados. La temperatura del lugar no varió en ningún momento, tan sólo notamos un cambio considerable en una pequeña habitación que parecía mas bien ejercer de despensa o almacén. Fue una sensación extraña aunque quizás ese cambio brusco de temperatura se debió a los materiales de carácter aislante con los que parecía estar hecho el cubículo, sin duda de construcción más moderna que el resto del edificio y próximo a las cocinas de las que sólo había quedado una campana extractora, el resto de los elementos típicos de una cocina junto a los impresionantes mármoles que recubrían en sus días la pared, se habían evaporado como el resto de la belleza de aquel lugar, que fue un edificio de lujo no sólo al alcance de unos pocos con recursos económicos sino de todos, pues estaba regulado por la obra social de una entidad bancaria.
Daniel Izquierdo en plena investigación |
Realizando fotos a todas las estancias e intentando también alguna grabación que otra con escasos resultados |
El interior de los tres edificios integrantes del sanatorio se asemejan mucho entre sí ya que apenas hay rastros de lo que un día fue, solo escombros, pero una habitación nos llamó más la atención que otras, fue un pensamiento recíproco y según entrábamos en ella ese pensamiento aumentaba, le pusimos el nombre de “la habitación de las camas” pues había un par de camas de las que sólo quedaba su esqueleto metálico.
Dani se dispuso a encender unas velas para permitir ascender a la luz a todas aquellas almas que quisieran hacerlo y de paso, para observar el comportamiento de la llama: cambios de direccion, color etc . Yo mientras no pude evitar fijarme en una chimenea que había en esa habitación y que llamó mi atención no se por qué motivo.
“la habitación de las camas” |
Desde luego esa habitación habría de haber sido un salón de reunión para los enfermos pues no era normal que hubiera chimeneas en las habitaciones de los pacientes y menos que hubiera habitaciones tan cerca de la entrada principal del edificio por lo que las camas debieron ser movidas con posterioridad. Continuamos nuestra andadura por el sanatorio recorriendo todo el lugar, veces nos equivocamos de camino y visitábamos las mismas habitaciones, en una de las escaleras de acceso al piso superior, un armario intercedía el paso; puesto allí para que nadie corriese peligro ya que el tejado del piso superior del edificio esta muy ruinoso y prácticamente derrumbado por lo que no pudimos investigarlo tal y como hubiésemos querido. Así que seguimos caminando hasta llegar a los miradores del sanatorio desde donde los enfermos podían disfrutar del aire puro y de unas vistas que aún hoy conservan su encanto.
seguimos caminando hasta llegar a los miradores del sanatorio desde donde los enfermos podían disfrutar del aire puro y de unas vistas que aún hoy conservan su encanto. |
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El sanatorio estaba situado estratégicamente, justamente en la altura más beneficiosa para curar la tuberculosis, ni un metro mas ni un metro menos y donde pacientes de todas las edades (incluido niños) intentaban luchar contra su enfermedad o esperaban llegar a la muerte tras una larga agonía.
La investigación debía llegar a su fin pues se escuchaban unos truenos cercanos, iba a llover y había que salir de allí cuanto antes, la seguridad es lo primero y el estado del tejado no alentaba el que nos quedásemos allí. Tampoco que otro rayo hiciese caer más árboles, así que emprendimos el camino hacia el coche. Antes de partir oímos los gritos de enfado del pastor, que volvía con el rebaño hacia el sanatorio y respiramos aliviados de habernos ido en el momento justo, antes de que volviese su ocupante temporal.
Lo único que lamentamos fue el no tener la oportunidad de pasar la noche allí, el lugar nos había fascinado y estábamos seguros de que podíamos haber obtenido mucho material interesante para analizar. Pero eso no importa porque sabemos de seguro que después de haber inspeccionado el terreno, volveremos con mas ganas y más fuerza, con un mayor equipo técnico y un mayor número de personas para poder cubrir bien todo el terreno y ser un grupo consolidado y preparado para lo que sea que pueda ocurrir.
Es una puerta pero con algo de imaginacion se ve algo parecido a un diablo |
Daniel Izquierdo y Nerea Garcia |
UN PEQUEÑO RECESO HISTÓRICO:
Nerea Garcia - Delegada de Zaragoza CONTACTO
Daniel Izquierdo- Miembro Delegación Barcelona
"SEAMP", 2006 ©