CONJUROS, HECHIZOS, RITUALES Y CONSEJOS

 

LA SUERTE

La suerte, el destino, la vida en si, son conceptos abstractos, que la mayoría de las veces no llegamos a comprender o, le damos una significación que cada cual ideamos a nuestra manera, dependiendo de cómo creemos que estos conceptos se han portado con nosotros.

Así decimos a menudo “tengo muy mala suerte” “la vida no se porta bien conmigo”, “estaba escrito en mi destino que todo me iba a salir mal” o “ha nacido con buena estrella”, “ es una persona con la suerte de cara”, pero en realidad sabemos por que hay personas que parece que todo lo que hagan siempre les saldrá mal, y en cambio otras tienen una extraña facilidad para que su vida sea de un bonito color de rosa?

La vida, ese pequeño capitulo de nuestra existencia, pero tan importante y corto que hace que vayamos contra reloj, intentando vivirla lo mejor posible y tropezando con las prisas. Unas veces podemos levantarnos y seguir, pero otras nos sentimos sin fuerzas. Nos levantemos o no, la vida sigue adelante.

Tiendo a visualizar la vida como si de un largo, y tortuoso túnel oscuro se tratase. Cuando somos pequeños no nos damos cuenta de lo oscuro que es porque vamos guiados por nuestros padres. Ellos van delante llevando una gran luz que ilumina nuestros pasos, también limpian el camino de obstáculos en los que pudiéramos tropezar y siempre que el camino se pone algo difícil, nos dan la mano y nos ayudan a superar las dificultades. Por eso de pequeños, salvo en algunas circunstancias (guerras, hambre, malos tratos… ), la vida nos parece algo sencillo y divertido.

Conforme vamos creciendo la luz que nos iba marcando el camino se va alejando de nuestro lado, hay momentos en los que deseamos seguir otras ramificaciones que hemos ido encontrando a lo largo del túnel, hay momentos en los que decidir si queremos seguir solos, sin la luz que nos amparaba, tampoco sabemos si aquel camino será el correcto. Empiezan las dudas…

Y un día te das cuenta de que te rodea una gran oscuridad y te sientes perdido. Quisieras volver atrás pero la vida no tiene esa opción, adelante no se ve nada y un terror inmenso te paraliza el alma. La vida no te ha tratado bien, las cosas van mal, no encuentras salida y hagas lo que hagas por salir del pozo se vuelve contra ti y te hundes más y más. Y llegan las preguntas ¿Qué he hecho para merecer esto? ¿Qué hice mal? Alguien me ha echado mal de ojo. No es justo que tenga tanta mala suerte. Y, si crees en un Dios, se lo reprochas y te alejas de el, y te vas cerrando en esa idea y en ti mismo y te auto compadeces, y sufres y lloras y acabas centrando tu vida en esos pensamientos negativos. Con un poco de suerte habrá algo, un punto de luz, que te impedirá caer en una profunda depresión, algo por lo que aún te quedan fuerzas para luchar y seguir adelante (hijos, conyugue, padres…) los que piensan que no tienen a nadie, se dejaran llevar al fondo del abismo (locura, suicidio…)

La Suerte es caprichosa y hasta un poquitín egoísta. Le gusta que crean en ella aunque ella no nos de muestras de existir. Es algo así como ese refrán que dice “el dinero llama al dinero”, pues la suerte también atrae más suerte. Entonces ¿qué pasa con los desafortunados? ¿No tienen derecho a un poquito de suerte en su vida? Bueno, he dicho que la suerte es caprichosa, no le gusta que se le quejen. Así que para atraer a la suerte lo mejor es no quejarse, y eso es muy difícil, lo se, cuando las cosas van mal, cuando no tienes para llegar a fin de mes, cuando no te llega la comida para todos, cuando tus hijos no tienen ropa nueva o ves a tus vecinos irse de vacaciones o… tantas cosas que desearíamos y que nos da muchísima rabia no tener. Cuesta decir ¡Soy un ser afortunado! Pues hay que hacer un esfuerzo y convencernos a nosotros mismos de que podemos salir, de que tenemos derecho a estar mejor, de que somos fuertes y podemos con todo y, si oímos esa vocecilla que viene de nuestro interior que nos dice “no puedo, no puedo” aunque no nos lo acabemos de creer tenemos que secarnos las lagrimas, levantarnos y decir bien alto “PUEDO CON ESTO Y MUCHO MÁS” , vamos a desafiar a la suerte.

 

El ser humano desde que tuvo conciencia de ello ha inventado formulas para que su vida fuera lo mas grata posible. Estas formulas “mágicas” ancestrales se han basado siempre en la fe.

Que la Fe mueve montañas es algo comprobado, no me refiero a que solamente con desearlo podamos mover una montaña, aunque cosas más difíciles se han visto, pero si que es verdad que si deseas algo con mucha fuerza, y PONES DE TU PARTE todo tu empeño, es casi muy seguro que llegues a conseguirlo. He acentuado la frase “pones de tu parte” porque es de lógica que el que algo quiere algo le cuesta, y si no juegas a la lotería no vale rezar para que te toque.

Esta Fe de la que hablo, no es esencialmente hacia un Dios ni hace falta ser de ninguna religión, es simplemente Fe hacia algo, primordialmente debemos tener Fe en nosotros mismos. Nosotros somos la fuerza, la magia, el amor, el odio… En nosotros mismos esta todo el potencial, todos los ingredientes mágicos que nos harán triunfar y salir delante de cuantos obstáculos encontremos en nuestro camino. Pero, este potencial está, en la mayoría de los casos, oculto o ignorado, y necesitamos un empujón, algún tipo de ayuda para saber que esta ahí, que podemos usarlo.

 

Ante una situación desesperada, los que creemos en algún dios utilizamos nuestra fe hacia el para invocar su ayuda. La oración es una especie de conjuro en el que se repiten una serie de palabras con las que nosotros esperamos y deseamos conseguir aquello que pedimos. Pero a veces parece que Dios no esta para atendernos, y nuestra ya bastante debilitada fe hacia El, cae empicado en busca de otros métodos más prácticos y rápidos. Si Dios no me escucha quizá lo haga el diablo.

Y entonces buscamos rituales oscuros y otro tipo de oraciones que nos parecen más efectivas, pero que en realidad son exactamente iguales a las otras, ya que el elemento principal de ambas es nuestra Fe hacia ellas.

Así que, si ya conocemos el ingrediente principal, nuestra Fe, lo que nos queda es creer firmemente en nosotros mismos y hacer fluir la magia que tenemos dentro. Limpiarnos de influencias negativas, armonizar nuestro hogar, equilibrar nuestras vidas, librarnos de las ataduras que nos impiden seguir nuestro camino…. Se puede conseguir, no es fácil, hay que ser constante y no decaer. Aquí van unos pocos consejos, hay muchos rituales mágicos para conseguir amor, dinero, salud y cientos de cosas más, buenas y malas, pero yo solo os dejo unos pequeños y efectivos consejos que son la base de cualquier ritual, y, cuando notéis que esto hace algo de efecto, entonces estaréis preparados para hacer rituales más específicos.

Lo primero que tenemos que hacer es limpiar. Debemos limpiarnos de toda esa suciedad que hemos ido acumulando en este tiempo que llevamos mal. Nuestro espíritu esta sucio, esta lleno de tristeza, de odio, de desesperación, de malas energías acumuladas poco a poco, y no solamente somos nosotros los que estamos sucios, nuestra casa y nuestra familia también lo está.

Nuestro hogar refleja nuestro estado de ánimo, nuestras preocupaciones, nuestras alegrías, nuestras penas… , es como una esponja que va absorbiendo todo lo que se deposita en ella, y lo reparte hacia todos los que la habitan.

Cuantas veces habremos sentido al entrar en algún lugar un ambiente alegre, que invita a quedarse, o, por el contrario, una sensación de angustia o de temor que nos oprimía el espíritu, quitándonos las ganas de seguir allí, haciéndonos huir de ese lugar sin saber porque.

Nuestro espíritu sucio ensucia y enrarece el aire de nuestro hogar y, este hogar enfermo y sucio nos hace enfermar a nosotros y a nuestros seres queridos, como pez que se muerde la cola. Es necesario romper ese círculo vicioso, debemos limpiar nuestro espíritu y debemos limpiar nuestro hogar.

Nuestra felicidad depende mucho del ambiente en que vivimos. De este modo debemos convertir nuestra casa en un lugar armonioso donde la energía sea positiva y equilibrada.

Algo que es muy importante también a la hora de trasladarnos a una vivienda que ha tenido otros propietarios con anterioridad es intentar informarse acerca de la vida de los anteriores residentes, ya que, como he dicho antes, nuestras viviendas absorben nuestro estado de animo y, si la vivienda tiene malas energías posiblemente nos afectarán negativamente igual que les pudieron afectar a los anteriores propietarios. Podríamos llegar a decir que la casa esta maldita ya que todos los que la habitan corren la misma mala suerte.

Por este motivo es absolutamente necesario hacer una limpieza energética antes de establecernos en una nueva vivienda tanto si esta es de segunda mano como si la estrenamos nosotros

 

RITUAL DE LIMPIEZA

¿QUE DEBEMOS HACER PARA CONVERTIR ENERGIA NEGATIVA EN POSITIVA?

Lo primero que debemos tener en cuenta es que debemos estar preparados para ello, es decir que tenemos que tener bien claros nuestros propósitos, lo que pretendemos al hacer esta limpieza (queremos que nuestro entorno favorezca nuestra creatividad en el trabajo, queremos que nuestro hogar sea un lugar acogedor donde nuestros amigos y familia se sienta a gusto, necesitamos atraer prosperidad y abundancia a nuestra casa…..) Debemos concentrarnos en nuestro deseo, y nuestra familia, todos los que vivan en la casa, deben colaborar y opinar todos por igual, dialogar sobre ello, ya que la energía de cada persona aumentará el poder del grupo.

También debemos prepararnos física y espiritualmente, nunca haremos ningún tipo de ritual si nuestro estado físico o anímico no es bueno. Así que si nos encontramos resfriados, doloridos, extremadamente cansados, con depresión, o durante el proceso menstrual, es mejor que esperemos a encontrarnos recuperados.

Debemos estar bien relajados, y totalmente concentrados en el ritual que vamos a hacer, para esto lo mejor es destinar un día festivo a esta tarea, y deberíamos desconectar el teléfono para que nada nos interrumpa.

Una vez estemos completamente relajados y decididos, empezaremos con el ritual en si.

Para esto no nos van a hacer falta ningún tipo de material extraño, simplemente, tanto nosotros como la ropa que vayamos a utilizar deben de estar perfectamente limpios, utilizando en preferencia colores claros.

 

• Lo primero que haremos será LIMPIAR. Si, si, limpiar nuestra casa de la manera habitual. Cada vez que limpiamos nuestra casa, los campos energéticos se modifican de una manera positiva, y aunque no lo notemos de forma consciente, nuestro espíritu lo percibe. (¡que incómodos nos encontramos en lugares sucios o desordenados, y que bien nos sentimos cuando lo vemos todo limpio y arreglado!, se respira paz, ¿no creeis?)

La limpieza debe de ser exhaustiva, sin dejarse ni un solo rincón, siempre pensando en lo que estamos haciendo y en nuestros objetivos, y sabiendo que esto va a dar un cambio energético muy positivo a nuestro hogar.

Cada estancia de nuestra casa mantiene estancada la energía y esto interfiere en nuestra salud y estado de ánimo, también producen bloqueos energéticos las enfermedades, las discusiones familiares, los problemas económicos, etc… y todo esto no podemos permitir que se quede estancado entre las paredes de nuestro hogar, debemos limpiarlo todo.

El momento ideal para purificar nuestro hogar es en primavera (la típica limpieza primaveral de la que siempre hemos oído hablar) ya que esta limpieza de primavera regula las energías para el resto del año.

Cualquier objeto que no se utilice o no nos guste debemos tirarlo ya que estos hacen disminuir las energías del hogar (si no lo usamos es un estorbo y si no nos gusta es algo desagradable que nos hace sentir mal al verlo), así mismo se han de tirar los aparatos que no funcionan.

Es muy importante que la limpieza la hagamos de dentro hacia fuera, es decir desde la habitación situada más al fondo hasta el exterior de la vivienda. Resulta muy beneficioso realizarla mientras escuchamos algo de música, cualquier tipo de música q nos motive y abra nuestro espíritu, y a su vez, según las creencias de cada cual, podemos acompañarla con oraciones, mantras o, como he dicho antes, concentrándonos en nuestros deseos.

• La limpieza se hará con AGUA, LIMON , RAIZ DE RUDA y VINAGRE.

El AGUA nuestro elemento vital, el mas simple y purificador de todos los elementos y el que usamos siempre para limpiar tanto personas como ambientes.

La RAIZ DE RUDA a la que se le atribuye poderosos efectos contra las malas vibraciones.

El VINAGRE elemento de limpieza de toda la vida, incluido, al igual que los cítricos, en los mas modernos limpiadores, además de ser un poderoso purificador que se empleaba tradicionalmente para realizar la limpieza de las iglesias.

El LIMÓN y los cítricos en general destacan por su capacidad de absorber la negatividad.

• PROCESO: Se hierve en el agua que necesitemos para fregar un limón troceado con raíz de ruda seca (de 3 a 7 tazas dependiendo de la cantidad de agua). Se cuela y se vierte en el cubo al que añadiremos un litro de vinagre blanco. Esperaremos a que se haya enfriado para empezar con la limpieza.

Es importante saber que el agua del cubo siempre ha de permanecer limpia, no podemos fregar con el mismo agua en la que hemos recogido la negatividad que habíamos limpiado en zonas anteriores, por lo que utilizaremos un trapo o fregona solo UNA VEZ, nunca lo aclararemos. Mojaremos el trapo en el agua y lo deslizaremos suavemente por marcos, zócalos y suelos, cuando lo creamos conveniente lo reemplazaremos por otro, como he dicho antes, siempre de dentro hacia fuera y nunca volveremos a pasar el trapo sobre lo que ya hemos limpiado.

Es conveniente también no tocar los trapos con las manos, por lo que usaremos un palo, mopa o fregona, al terminar con la limpieza colocaremos los trapos en la fregadera y verteremos sobre ellos el agua que nos haya sobrado y a continuación dejaremos correr agua del grifo.

Para el resto de la casa (paredes, muebles…) podemos utilizar un pulverizador con el que rociaremos el agua sobre las superficies que deseemos limpiar.

 

Cuando hayamos terminado la limpieza el siguiente paso será la purificación de las malas energías depositadas en cada una de las estancias de nuestro hogar.

 

• Con los ojos cerrados, para poder sentir con mayor intensidad, o para poder ver lo que no se ve con la vista, daremos vueltas alrededor de la habitación.

Con la mano izquierda levantada intentaremos sentir, palpar, los lugares donde haya mayor acumulación de malas energías. A su vez, con la mano derecha iremos rociando esos lugares con un poco de sal pulverizada (sal común molida hasta convertirla en polvo). Allí donde notemos energías más intensas rociaremos la sal con mayor intensidad. Nuestra intuición nos guiará en esta tarea, nunca pensemos que esto es imposible o que no somos capaces de sentir nada, QUEREMOS HACERLO, PODEMOS HACERLO. Por eso es mejor no ver nada que nos distraiga de lo que queremos hacer, solo concentrarnos en lo que sentimos y como lo sentimos. Al terminar se puede barrer la sal que hayamos esparcido pero es conveniente dejar un poco en las esquinas.

 

Una vez hemos finalizado de limpiar y purificar nuestro hogar es importante mantener esta energía positiva, hasta el próximo año no será necesario repetir este ritual exhaustivo de limpieza, a no ser que algún acontecimiento especialmente doloroso o desafortunado suceda. Pero debemos conservar lo que hemos hecho y esto lo podemos hacer de muchas maneras:

 

• Podemos utilizar un cristal de cuarzo, que a la vez de decorar, equilibrará la energía de nuestro hogar y nos proporcionará paz. Como todos los cristales, piedras y gemas que utilicemos en nuestros rituales o como objetos de protección, debemos limpiarlo, purificarlo y cargarlo antes de ser utilizado para cualquier finalidad. Todo esto lo podeís encontrar en el apartado correspondiente a AMULETOS Y TALISMANES.

• Otro método de conservación de la energía es el de anotar en un papel todos nuestros deseos o buenos propósitos, nuestra finalidad al haber hecho esta limpieza ritual. Este papel lo enterraremos en la maceta de una planta de interior comprada para tal fin. Cada vez que reguemos esta planta debemos reafirmarnos en los propósitos o deseos que hemos escrito en el papel y sentir como el espíritu y la vitalidad de la planta llena de energía nuestro hogar.

• Colgar cristales tallados delante de las ventanas hará que los rallos del sol se repartan por todos los rincones de la casa dotándola de alegría y vitalidad. Igualmente los espejos colocados en lugares estratégicos producirán esta misma sensación.

• Un espejo cóncavo o convexo, según si se quiere absorver o rechazar energías ( El espejo convexo reflejaría y dispersaría las malas energías. El espejo cóncavo absorbería esa energía. ), los convexos sólo se utilizan en el exterior, arriba y en el centro de la puerta de entrada principal o es paredes exteriores dirigidos hacia elementos nocivos del entorno.

• Los aromas son otro elemento importante a tener en cuenta a la hora de aportar energías positivas a nuestro entorno. Las fragancias de una casa pueden influir en el estado de ánimo de sus moradores. Se pueden usar velas perfumadas, incienso, flores, especias.. Podéis consultar las combinaciones más adecuadas en la sección de AROMATERAPIA.

• Tener helechos en casa genera energía positiva y eliminan la mala.

• Mantener el ambiente húmedo en nuestro hogar mediante humificadores o rociadores.

• Mantener bien aireada la casa, no permitir que el ambiente se enrarezca. Haga frío o calor se ha de renovar el aire.