EL MARQUES DE SADE

Este Articulo Lo Tenia Rondando hace muchos meses en mi mente, y después de leer varias obras y ensayos sobre Este Personaje y después de hace años interesarme por el debido a una ex-pareja que me dijo que a el le habían dicho varias Videntes que era la Reencarnación de el Marques de Sade, tengo que reconocer que al principio no me lo creí debido a que hace años no conocía nada de este hombre y por lo tanto no le di mucha importancia y no me lo creí, pero debido a ciertas experiencias que tuve durante varias noches, son estas experiencias que me hicieron cambiar de opinión y sembrar unos interrogantes que me propuse averiguar y años después de la noche a la mañana me vuelvo a encontrar a este hombre y Esto es lo que hace que escriba este Articulo y relate un poco de la historia de este personaje que para muchos es un: Sádico, un pervertido, un divino, un loco y de estos calificativos miles, pero no me demoro mas y me centro en la historia de este polémico personaje que es el :MARQUES DE SADE.

Historia
Donatien Alphonse François de Sade, más conocido por su título de Marqués de Sade y llamado por sus admiradores "el Divino Marqués" (París, 2 de junio de 1740 – Charenton-Saint-Maurice, Val-de-Marne, 2 de diciembre de 1814), fue un aristócrata, escritor y filósofo francés, autor de varias novelas que aúnan los relatos eróticos con la exposición de un sistema filosófico materialista y ateo. Su filosofía es la de la libertad extrema, sin el freno de la moral, la religión o las leyes, con la búsqueda del placer personal como principio más elevado. Escribió la mayor parte de sus obras durante los 29 años de su vida que pasó en prisión. De su nombre procede la palabra sadismo.  Los personajes extraordinarios, al adelantarse o simplemente separarse de su época, suelen ser objeto del odio, producto del temor, de sus conciudadanos. Ocurre esto porque el pueblo, que ha sido educado en unas costumbres concretas y es demasiado simple como para concebir otras, observa con miedo cualquier actitud que se aparta de ellas; las personas importantes, en cambio, las conciben, pero las envidian y las temen, no vaya a ser que su influencia se vea afectada por la pujanza de estos nuevos protagonistas. Sin embargo, una vez han muerto, no se les ve ya como a seres peligrosos, sino como a rarezas que resultan interesantes e incluso atractivas. Entonces, las leyendas que se forjaron a su alrededor para calumniar los, no hacen más que aumentar su aureola y volverlos más interesantes, y la sociedad acaba admirando al personaje muerto tanto como odió a la persona viva. A lo que antes se le llamó extraña manera de comportarse y actitud desafiante, ahora se le llama grandeza y fuerza de carácter; y lo que antaño fue considerado justo castigo por sus actos, palabras o pensamientos, ahora es heroico sufrimiento ante la incomprensión y la bajeza de sus contemporáneos. Así ocurrió, entre otros, con Sócrates, quien tras haber sido condenado por los atenienses, fue admirado por ellos como el más grande de los filósofos, viéndose de este modo hasta qué punto su muerte había sido provocada por la envidia y la calumnia.


Pero al abordar la tarea de narrar la vida del marqués de Sade, me doy cuenta de que la leyenda que se ha forjado alrededor de su persona resulta tan odiosa para las sociedades de casi cualquier época y lugar, que incluso después de muerto es difícil obtener para él el reconocimiento que merece. Pero si intentamos conocer su vida basándonos, no en noticias poco fiables y creadas, a menudo, por la imaginación popular, sino en los hechos que se sabe que ocurrieron, quizás entonces podamos juzgarlo más equitativamente, si es que nos consideramos capacitados para ello, porque no creo que haya existido otro personaje capaz de llegar más lejos, aunque sea con la imaginación, dentro del terreno de la moral y la valoración de la libertad del ser humano. Infancia y adolescencia El 2 de junio de 1740 nace Donatien Alphonse-François, hijo único de Jean-Bastiste François Joseph de Sade, y de Marie Eleonore de Maille de Carman, de sangreborbónica, emparentada con el rey de Francia. Nace en el palacio de los príncipes de Condé, borbones de la misma rama de los reyes de Francia, y allí pasará su primera infancia ya que su madre es dama de compañía de la princesa. Cuando Donatien cuenta cuatro años de edad, Marie Eleonor abandona el empleo de dama de compañía de la princesa para acompañar a su marido en los viajes a los que le obliga su condición de diplomático. Donatien, el 14 de agosto de 1744, es enviado al castillo de Saumane quedando a cargo de su abuela y de sus tías paternas. Pasados unos meses, por encargo de su padre, el 24 de enero de 1745, Su tío paterno, Jacques-Francois-Paul-Aldonse, entonces abad de Saint-Leger d'Ebreuil se lo lleva consigo para encargarse de su educación. A Donatien se le asigna como tutor al abbe Jaques Francois Amblet. Sin que exista constancia de la fecha, cuando Donatien cuenta seis o siete años de edad, su madre ingresa en un convento de París.


En 1750, con diez años, vuelve a París en compañía del abbe Amblet e ingresa en un prestigioso colegio jesuita. (Amblet le acompañará durante gran parte de su vida. En su encerrado de catorce años en diferentes fortalezas, Donatien, le entregará sus obras para que las lea. En ese tiempo, Amblet continúa dándole consejos literarios.)
El 24 de mayo de 1754, cuando todavía no ha cumplido los catorce años, ingresa en la academia militar. en 1755 (17 de Diciembre) accede, con el grado de subteniente, al Regimiento de Caballería Ligera de La Guardia del Rey, pasando a formar parte de la elite del ejercito francés.
El 19 de mayo de 1756 se ha declarado la que se denominará Guerra de los Siete Años. Donatien, que aún no ha cumplido los 16 años, recibe su bautismo de fuego. Con el grado de teniente, al mando de cuatro compañías, participa en la toma de Mahón a los Ingleses. Una crónica de La Gaceta de París informa: "El marqués de Briqueville y el señor de Sade atacaron con energía la fortaleza y tras un acalorado y mortífero intercambio de fuego, consiguieron, mediante ataques frontales, tomar el objetivo y establecer una cabeza de puente." En ese asalto murieron más de cuatrocientos franceses. Más tarde lo trasladarían al frente de Prusia. El 14 de enero de 1757, ya en Prusia, le nombran porta estandartes en el Regimiento de Carabineros del Rey y el 21 de abril le nombran capitán.
El 10 de febrero de 1763 se firma el Tratado de París que pone fin a la guerra. Donatien es licenciado. Regresa a La Coste. Durante los meses siguientes su padre negocia su boda con los Monreuil, pertenecientes a la nueva nobleza, con una excelente posición económica e influencias en la corte gracias a la inteligencia y carácter de Madame Montreuil. Donatien, enamorado de una jovencita de la nobleza de La coste, la señorita de Laurais, de Vacqueyras, y que ya había expresado a su padre sus deseos de casarse por amor, accede a la imposición paterna, pero es el gran ausente en el primer encuentro de las dos familias. El 11 de mayo los reyes dan su consentimiento y cuatro días después se firma el contrato matrimonial entre Donatien de Sade y Renèe-Pélagie Cordier de Launay de Montreuil. Es en esos momentos cuando Donatien y Renee se ven por primera vez. El 17 de mayo se casan en la iglesia de Saint-Roch ante la presencia de los monarcas. El matrimonio tendría dos hijos, Louis-Marie y Donatien-Claude-Armand, y una hija, Madeleine-Laure. En su novela Aline y Valcour o la novela filosófica, escrita durante su confinamiento en La Bastilla, encontramos un fragmento referido a su infancia y adolescencia que se considera autobiográfico.


 Sobre su aspecto físico se cuenta que era de mediana estatura, y bien proporcionado, pero su larga estancia en prisión le hizo engordar y acabó siendo un tanto obeso. Tenía una imagen agradable, los ojos azules y el pelo rubio. La dulzura de su carácter, que muchos alababan en su juventud, se vio siempre perjudicada por su prepotencia y sus aires de superioridad. Él mismo criticaba, siendo ya mayor, los mimos y los favores de que fue objeto siendo niño. Creía que todos los demás debían plegarse a sus caprichos y esto, unido, a su carácter impulsivo y romántico, le perjudicó enormemente durante toda su vida. A menudo se deja a un lado su entorno histórico y familiar, como si narrar su vida consistiese en analizar la demencia de un loco extraño que nada tiene que ver con su época, formado por personas totalmente ajenas a sus extravíos. Sade fue, sin duda, un personaje singular, pero no un caso aislado. Él mismo lo expresa así: Perdonad mis defectos, es el espíritu de la familia que me domina, y si debo hacerme un reproche, es de haber tenido la desgracia de nacer en ella. Dios me guarde de todas las ridiculeces y los vicios de que está infestada. Me creería casi virtuoso si Dios me concediera la gracia de no adoptar más que una parte.
En efecto, su padre, el conde de Sade, ofreció un buen ejemplo de libertinaje a su hijo. Tras algunos años junto a su família, enProvenza, decidió probar suerte en el gran mundo y se marcho a París. No se abstuvo de intrigas en la corte y aspiró siempre a lo más alto, dilapidando una buena parte de su fortuna en bailes y fiestas de la más alta sociedad y llegando a pretender a algunas de las mujeres más famosas de su tiempo, como madame de Pompadur o madmoiselle de Charolais. Tampoco se abstuvo del vicio con los jóvenes de su mismo sexo que se prostituían por las calles de París. Sin embargo, no fue una persona ciertamente vulgar, sino un hombre ingenioso y culto que se dedicó también la literatura, aunque fuese a título privado y sin intención de publicar. Por lo que se cuenta, hubo muchos hombres en aquella época que, pese a su excelente formación, demostraron un granapego al vicio, aunque no por ello dejaban de ser ingeniosos y de poseer un cierto encanto. Uno de estos hombres fué el tío del marqués de Sade, Jacques-François Paul Aldonse, al que se suele conocer como el abad de Sade. Este cura libertino fue un auténtico prototipo del religioso de vida alegre, que por la mañana se entretenía rezando a Dios, por la tarde leyendo a Horacio y por la noche fornicando a una prostituta. Tanto él como su hermano el conde fueron amigos personales de Voltaire y de madame de Châtelet. A Voltaire sin duda le debió resultar atractivo conocer a miembros de la família de Sade, pues se cuenta que Laura, la amada del poeta Petrarca, inspiradora de sus versos, perteneció a esta família. Vale la pena conocer a estos hombres singulares junto a los que se educaría el divino Marqués. Dejemos, pues, que sea el mismo conde de Sade, padre del marqués, el que nos describa su situación en sus últimos años, cuando la edad ya le había apartado de sus primeros desvaríos: Lo que me ha impedido hacer fortuna es que siempre he sido demasiado libertino para permanecer en la antecámara, demasiado pobre para poner a los criados al servicio de mis intereses, demasiado orgulloso para rendir homenaje a los favoritos, a los ministros, a la amante. Que les hagan la cote los que esperan o desean llegar por sus propios medios, he dicho cien veces. Yo soy libre. No lo he sido siempre, porque las pasiones me dominaban, pero jamás he tenido la de la ambición.
He vivido mucho tiempo en el torbellino de las mentiras y las maledicencias. Hasta ahora no he podido gozar de algo que los reyes no podrían dar, porque no lo poseen: la libertad. Después de muchas aventuras, acabó casándose con Marié-Éléonore, una princesa de la família Condé, que por aquel entonces tenía una gran influencia en Francia. Fruto de este matrimonio nacería su hijo Donatien, que pasaría a la historia como el marqués de Sade. Durante varios años el Marques es encarcelado debido a varios problemas con los gobiernos de aquellas epocas aparte de vividor y de llevar una vida casi dedicada a el libertinaje,Que le llevaron a varios Escandalos que le llevarian a ser Encarcelado:En los años siguientes, Sade protagonizó una vida de libertinaje, con repetidos abusos a prostitutas jóvenes y empleados de ambos sexos en su castillo en Lacoste (Vaucluse), en ocasiones incluso con la ayuda de su esposa. Su comportamiento caprichoso incluyó un amorío con la hermana de su esposa, quien había ido a vivir al castillo.


Sólo cuatro meses después de su matrimonio, el 29 de octubre de 1763, fue encarcelado, por primera vez, en el castillo de Vincennes por excesos en un prostíbulo. Quedó en libertad quince días después, pero se le obligó a instalarse fuera de París, en el castillo de Échaffars, en Normandía, propiedad de la familia de su esposa. Regresó a París en 1764. Durante los años siguientes tuvo varias amantes.
En 1767 murió su padre, legándole varios feudos, así como el título de conde de Sade. Él, sin embargo, prefirió seguir utilizando su título de marqués, que ya había sido utilizado por su familia, aunque nunca se constituyó legalmente el marquesado de Sade. Su primer hijo, Louis-Marie, nació el 27 de agosto de ese año. Por entonces su reputación de libertino estaba ya sólidamente establecida, y era objeto de vigilancia policial desde 1764.
El 3 de abril de 1768 (Domingo de Pascua), se produce el famoso escándalo de Arcueil. Sade acude a la plaza las Victorias de París donde recurre a los servicios de una mujer llamada Rose Keller (en aquel tiempo era lugar frecuentado por prostitutas para vender sus servicios). Rose Keller, más tarde, declara estar mendigando acusándolo de atraerla con engaños a su casa de Arcueil, donde la flageló. Sade, por orden del Rey, fue encerrado en el castillo de Saumur, desde donde fue después trasladado a Pierre-Encise, cerca de Lyon y, posteriormente, a la Conciergerie de París. Estuvo en prisión siete meses.
En el verano de 1772, acontece el conocido como caso de Marsella. Sade, tras un encuentro con varias prostitutas, es acusado de haberlas envenenado con la supuestamente afrodisíaca mosca española (nadie murió), fue sentenciado a muerte por sodomía y envenenamiento, pero huyó a Italia. Fue ejecutado en efigie en Aix-en-Provence el 12 de septiembre. Volvió a ser detenido poco después, el 8 de diciembre, en Chambéry (Saboya) —entonces parte del reino de Cerdeña— por orden del rey de Cerdeña y fue encerrado en el castillo de Miolans. Logró evadirse de allí y regresó a Francia, donde se instaló de nuevo en sucastillo de Lacoste en 1773. Su suegra, que se había convertido en su más encarnizada enemiga, obtuvo una lettre de cachet, que implicaba prisión incondicional por orden directa del rey, para lograr su arresto. Regresó a París en 1777 y el 13 de febrero de ese año fue finalmente arrestado y encarcelado en el calabozo de Vincennes. Exitosamente¡ apeló en contra de su sentencia de muerte en 1778, pero debió permanecer encarcelado a causa de la lettre de cachet. Se fugó y regresó a Lacoste, pero volvió a ser capturado poco después e ingresado de nuevo en Vincennes. En prisión, comenzó a escribir. En Vincennes conoció a Honoré Gabriel Riqueti quien también escribía relatos eróticos, pero a ninguno de los dos le agradaba el otro. En 1784 se clausuró la prisión de Vincennes y Sade fue trasladado a la Bastilla, en París. El 2 de julio de 1789, gritó desde su celda a la gente que estaba afuera que iban a degollar a los prisioneros, provocando disturbios e incitando a la Revolución. Dos días después, fue llevado al manicomio de Charenton, donde ingresó. La toma de la Bastilla, hecho que desencadenó la Revolución francesa, ocurrió el 14 de julio, cuando Sade no se encontraba ya allí. Estaba trabajando en su obra magna, Los 120 días de Sodoma y entró en un estado de desesperación cuando perdió sus manuscritos durante el traslado. No obstante, pudo volver a escribir la obra. Fue liberado de Charenton en 1790, después que la nueva Asamblea Constituyente aboliera la lettre de cachet. Su esposa consiguió el divorcio tiempo después. Sade quedó en una difícil situación económica. La Revolución Durante su periodo de libertad (comienzos de 1790), publicó anónimamente varios de sus libros. Entre 1790 y 1791 estrenó algunas obras de teatro en diversos escenarios parisinos. Conoció a Marie-Constance Quesnet, ex actriz y madre de un hijo de seis años, que había sido abandonada por su esposo. Constance y Sade estarían juntos por el resto de su vida. Desde su estancia en prisión, Sade padecía una extrema obesidad, acompañada de graves problemas respiratorios.
Se adaptó rápidamente a la nueva situación política que siguió a la Revolución Francesa. Haciéndose llamar "ciudadano Sade", llegó a desempeñar varios cargos públicos a pesar de su origen aristocrático. Escribió varios panfletos políticos. Miembro de un tribunal, cuando la familia de su antigua esposa se presentó frente a él, les dio un trato favorable, aun cuando habían sido los responsables de todos los años que había estado en prisión. Incluso fue electo para la Convención Nacional, donde representó a la extrema izquierda.


Aunque aterrorizado por el Reinado del Terror en 1793, escribió un elogio de admiración a Jean-Paul Marat para asegurar su posición. Luego renunció a sus cargos, fue acusado de "moderantismo" y encarcelado durante cerca de un año. Escapó por poco de la guillotina (probablemente por un error administrativo) y fue liberado en octubre de 1794, luego de que con la ejecución de Robespierre hubiese concluido definitivamente el Reinado del Terror. Esta experiencia probablemente confirmó su odio de toda la vida a la tiranía estatal y especialmente a la pena de muerte. El hecho de que, por error, hubiese aparecido en las listas de los emigrados fue aprovechado por su esposa y su hijo Donatien-Claude-Armand para apoderarse de todos sus bienes. En 1796 tuvo que vender su castillo en Lacoste, que había sido saqueado en 1792 (las ruinas fueron adquiridas en 1990 por el diseñador Pierre Cardin que ahora hace regulares festivales de teatro en el lugar, además de eventos sociales).
Pero No solo hubo polémica y libertinaje en su vida, leí varias obras de este Hombre y aqui os señalo brevemente algunas de sus obras o ensayos que escribió durante su vida el Marques de Sade. Muchas de las obras de Sade contienen explícitas —y a menudo repetitivas descripciones de violaciones e innumerables perversiones, que en muchas ocasiones incluyen violencia y a veces llegan a trascender los límites de lo posible. Los libertinos que protagonizan las obras de Sade fundan su filosofía en un resuelto desprecio de las normas morales y en el odio a la moral religiosa. En la naturaleza, afirman, el fuerte gana y el débil pierde; por lo tanto todas las leyes y éticas, diseñadas como son para proteger al débil, son vistas como antinaturales. Ilustración en un impreso holandés de Juliette, c. 1800Sade ha sido un autor prolífico que se ha adentrado en los muy diversos géneros. Gran parte de su obra se ha perdido victima de numerosos ataques; uno importante, el de su propia familia que destruyó numerosos manuscritos en varias ocasiones. Otras obras permanecen inéditas, principalmente su producción dramática (sus herederos poseen los manuscritos de 14  obras de teatro inéditas). Se conoce que en su estancia en La Coste, posterior al escándalo de Arcueil, Sade formó una compañía de teatro que daba representaciones semanales, en algunas ocasiones de sus propias obras. También se sabe que en ese tiempo viajó a Holanda para intentar publicar algunos manuscritos. De estos trabajos, que serían si primera obra, no se conserva nada. Posteriormente, durante su viaje por Italia tomó numerosas notas sobre sus costumbres, su cultura, su arte y su política; resultado de esas notas escribe Viaje por Italia que nunca ha sido traducida al español. Ya preso en Vincennes escribe Cuentos, historietas y fábulas. Colección de cuentos muy breves entre los que destaca con mayor extensión El presidente burlado.
En 1782, también, mientras estaba en prisión, escribió el relato corto Diálogo entre un cura y un moribundo, en el que expresa su ateísmo mediante el diálogo entre un sacerdote y un viejo moribundo, quien convence al primero de que su vida piadosa ha sido un error. La novela Los 120 días de Sodoma, escrita en 1785, aunque no terminada, cataloga una amplia variedad de perversiones sexuales perpetradas contra un grupo de adolescentes esclavizados y es el trabajo más gráfico de Sade. Se cree que el manuscrito se perdió durante el asalto a la Bastilla. La obra no se publicó sino hasta 1904.
En 1787, Sade escribió Justine o los infortunios de la virtud, una primera versión de Justine, que fue publicada en 1791. Describe las desgracias de una chica que elige el camino de la virtud y no obtiene otra recompensa que los repetidos abusos a los que es sometida por varios libertinos. Sade escribió también L'Histoire de Juliette (1798) o El Vicio Ampliamente Recompensado, que narra las aventuras de la hermana de Justine, Juliette, quien elige rechazar las enseñanzas de la iglesia y adoptar una filosofía hedonista y amoral, lo que le proporciona una vida llena de éxito. La novela La filosofía en el tocador (1795) relata la educación lasciva de una joven privilegiada. Está estructurada como una obra teatral y es concisa, aguda y atractiva; los personajes arquetípicos de Sade son, aquí, usados eficazmente. Se destaca también el hecho que los personajes educadores enseñan a la joven Eugenia que la madre no es digna de la admiración y devoción de su hijo, dado que es el hombre el detonante principal de la vida nueva, y la mujer sólo la que se entregó a los deseos del hombre. Por otro lado, el libro contiene un largo panfleto político ¡Franceses! ¡Un esfuerzo más si deseáis ser republicanos! en el cual Sade recomienda un socialismo utópico. Declara que las leyes contra los ladrones son absurdas: protegen a los ladrones originales, los ricos, contra los pobres que no tienen otro remedio más que robar. Argumenta además que el estado no tiene derecho a prohibir el asesinato, ya que provocan asesinatos en forma de ejecuciones y guerras. Las leyes en contra de la blasfemia son vistas como sin sentido: no son necesarias si Dios no existe, y si es que existe, seguramente no le dará importancia a ataques insignificantes.
El panfleto fue vuelto a publicar y distribuido durante la Revolución de 1848 en Francia. En Aline y Valcour (1795) contrasta un brutal reino africano con el relato de la isla de Tamoe, un utópico paraíso isleño. Este fue el primer libro que Sade publicó con su verdadero nombre. En 1800 publicó una colección de cuatro volúmenes de relatos titulada Crímenes de amor. En la introducción, Ideas sobre las novelas, da un consejo general a los escritores y hace también referencia a las novelas góticas, especialmente a El monje de Matthew Gregory Lewis, que considera superior al trabajo de Ann Radcliffe. Uno de los relatos de la colección, Florville y Courval, ha sido considerado también como perteneciente al género "gótico". Es la historia de una joven mujer que, contra su voluntad, termina enredada en una intriga incestuosa. Mientras estaba encarcelado nuevamente en Charenton, escribió tres novelas históricas: Adelaide de Brunswick, Isabel de Baviera y La marquesa de Gange. También escribió varias obras de teatro, la mayor parte de las cuales permanecieron inéditas. Le Misanthrope par amour ou Sophie et Desfrancs fue aceptada por la Comédie-Française en 1790 y Le Comte Oxtiern ou les effets du libertinage fue representada en el Teatro Molière en 1791.
Se han conservado y publicado varias de las cartas que escribió a su esposa desde prisión. Algunas de ellas muestran una extraña y paranoica obsesión con el significado oculto de los números.


Obras principales

1775 - Viaje por Italia.
178? - Cuentos, hitorietas y fábulas.
1782 - Diálogo entre un sacerdote y un moribundo.
1785 - Las ciento veinte jornadas de Sodoma o La escuela del libertinaje.
1786 - Aline y Valcour o La novela filosófica, publicada en 1795.
1787 - Los infortunios de la virtud, primera versión de Justina.
1788 - Justina o los infortunios de la virtud, publicada en 1791.
1795 - La filosofía en el tocador.
1797 - La nueva Justina.
1799 - Los crímenes del amor, novelas breves.
1812 - Adelaida de Brunswick, princesa de Sajonia.
1813 - Historia secreta de Isabel de Baviera, reina de Francia; La marquesa de Gange.

Críticas sobre el Marques

La crítica deploró esta obra que se publicó anónima y circuló clandestinamente. Fue considerada obscena e impía y a su autor se recalificó de depravado: "El corazón más depravado, la mente más degradada, no son capaces de inventar algo que ultraje tanto a la razón, al pudor y a la honestidad", "...el famoso Marqués de Sade, el autor de la obra más execrable que jamás haya inventado la perversidad humana". . Un escritor de la época, Ristif de La Bretonne, escribiría en contestación a Justine, La anti-Justine o las delicias del Amor. Y la contudente contestación de Sade a una virulenta crítica de otro escritor, Villeterque, hoy se ha hecho celebre (A Villeterque el fuliculario). A pesar de que su edición fue clandestina, circuló profusamente. En vida de Sade se hicieron seis ediciones de la misma y los ejemplares pasaban de mano en mano, leyendose de forma oculta, convitiendose en una novela maldita. En el siglo XIX continuó circulando clandestinamente, influyendo en escritores como Flaubert, Dostoievski y en la poesía de Baudelaire. A principios del siglo XX, el poeta Guillaume Apollinaire editó las obras del marqués de Sade, a quien consideraba "el espíritu más libre que haya existido jamás". Los surrealistas lo reivindicaron, considerándolo uno de sus principales precursores. Por Eso el Marques De Sade también adquirió fama de ser un escritor Maldito aun después de mucho tiempo después de su Muerte en trágicas consecuencias su obra y vida perduran en el tono picaresco y libertino que le caracterizo En Vida a Este Peculiar Hombre.

BIBLIOGRAFIA CONSULTADA PARA ESTE ARTÍCULO
http://ar.geocities.com/stultifera/sad.html
http://barcelona.intercable.net.ve/sade/

http://es.wikipedia.org/wiki/Marqu%C3%A9s_de_Sade
http://www.sade.iwebland.com/
http://elespejogotico.blogspot.com/2008/08/el-marques-de-sade-relatos.html

© Laura López

Delegación SEAMP Barcelona, 2008