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M.J: Con todos nosotros El Hombre mas Malvado del Mundo.
M.J:Bueno, no lo digo yo, es lo q se cuenta por ahí. Podrías informarnos del por que de este apodo? Cuentanos un poquito de tu vida. Nació el 12 de octubre de 1875 el año en que Helena Blavatsky fundaba la Sociedad Teosófica. Una época en la que se encontraba en pleno auge el movimiento espiritista. Crowley:Efectivamente, vine al mundo en un momento en que había una gran inquietud por el secreto y lo oculto. Yo elegí este mundo y me rebelé contra todas las normas sociales y religiosas. Me pusieron el nombre de Edward Alexander Crowley pero a los 20 años cambié este estupido nombre por su forma gaélica Aleister o Alistair. M.J:Sus grandes aficiones eran escribir poemas y la escalada, era una persona sensible y deportista. Crowley:Si, es cierto. En uno de mis viajes a los Alpes suizos conocí a Julián Baker, un estudioso de los fenomenos ocultistas y nos hicimos buenos amigos. Al regresar a Londres me presento a un miembro de una sociedad mágica llamada Hermetic Order of The Golden Dawn, George Cecil Jones. La Golden Dawn era una sociedad secreta en la que se enseñaba magia a un grupo muy selecto de personas. Y yo fui uno de ellos. M.J:Un alumno muy adelantado. Según mis fuentes, ingreso en la orden en Noviembre de 1898comenzando por el grado 0 Neophyte. En diciembre ya estaba en el grado 1 Zelator, al siguiente era Theoricus, grado 2 y dos meses despues el grado 3 Practicus. En mayo de 1899 ya era Philosophus 4 y ultimo grado del primer orden. Verdaderamente eras un genio en esto, habías nacido para ello.
Crowley:Trabajaba mucho en ello, no había ritual ni invocación que no me atreviera a realizar, por peligroso que fuera, especialmente cuando escalé los grados del Segundo Orden. Tomé las más exóticas drogas que podían abrirme las puertas del mundo que se halla tras la materia. Tomé opio, cocaína, hachís... Mi existencia se transformó en un éxtasis de abominaciones y perversiones mágico-sexuales. Desafié la opinión pública de todos los países que visité.
M.J:Si, bueno, pero esto sólo fue aceptado por una minoria.Quisiste quitarle el poder de dirigir la Golden Dawn a MacGregor Mathers pero a este no le pareció muy buena idea. Crowley:Mathers despreció las revelaciones hechas por el ángel Aiswass y me envió, por medio de rituales de magia negra, una serie de demonios para que me atacasen. Mis perros murieron misteriosamente y mi criado se volvió loco, intentó matar a Rose, mi mujer, yo logré encerrarlo en el sótano, armado con un arpón de pescar salmones, hasta que llegó la policía.M.J:Pero la cosa no creo que quedara así, tu no eras un santo tampoco. Crowley:Por supuesto, tenia que defenderme y pasé a la contraofensiva mágica. Evoqué a laspotencias malignas y, los cuarenta y nueve servidores de Becebú, atacaron a Mathers en su residencia de Montmartre. Se defendió como pudo con sus artes mágicas, pero aunque quedó con vida su salud había quedado muy quebrantada y murió en 1918 sin haber hecho nada sobresaliente en estos últimos años. Así, la dirección de la Golden Dawn pasó totalmente a mis manos. M.J:Gracias a ti se recuperaron manuscritos mágicos, se actualizaron rituales y, el ocultismo cobró un gran empuje en pleno s. XX. En 1905 fundas la AA (Astrum Argentinun) asociación de culto mágico para la formación de profetas. Crowley:Introduje en mis rituales algunas invocaciones griegas y egipcias convinadas con yoga. Quien desee conocer la magia debe investigar y experimentar en solitario, porque las fuerzas ocultas solo inspiran a profetas, no a multitudes.M.J:Eres también partidario de la reencarnación tengo entendido. Crowley:Claro que si. Yo he tenido revelaciones de mis antiguas vidas. Fui un sabio chino discípulo de Lao-Tze, el Papa Alejandro VI. el conde Cagliostro, el doctor John Dee, Eliphas Lévi...
M.J:Entonces ha hablado con nosotros desde algunas de sus anteriores vidas también, que interesante.Pero volviendo al Crowley actual, cuenta la leyenda que hacías misas satánicas en las que se sacrificaron seres humanos, que hay de cierto en esto? Crowley:No es verdad. Realizaba misas diabólicas pero sacrificaba animales, no personas.M.J:Al estallar la Primera Guerra Mundial te fuiste a los Estados Unidos y allí entraste en contacto con varias sociedades ocultistas. Tus rituales empezaron a levantar polémica y cobraste cierta fama. Crowley:Yo era la "Gran Bestia", pero si me autotitule "el hombre mas malvado del mundo", no fue por esos crimenes que cuentan en la prensa sensacionalista, si no porque me atreví a experimentar con rituales que rompían los moldes sociales de la época.Yo buscaba lo inaccesible, al igual que los antiguos alquimistas buscaban el elixir de la eterna juventud.M.J:En 1920 fundó en Cefalú (Sicilia), una abadía mágica, en la que llevó a cabo los rituales mas fantásticos y depravados.Pero estas orgías "sagradas" con consumo de drogas no duraron mucho. Cuentanos que paso. Crowley:Las drogas servían para obtener la liberación, para facilitar el viaje astral. Lo que sucedió fue que varias de las hermanas tuvieron que ser hospitalizadas y en 1923 el gobierno italiano me expulsó del país y cerraron la abadía.M.J:El 1 de diciembre de 1947 te llega tu ultima hora por una degeneración miocardíaca con complicaciones de bronquitis crónica. Tenias 72 años. Crowley:Me llevé conmigo la sabiduría ocultista y satánica, nadie había sabido aprovecharla. Mis ultimas palabras fueron: -Estoy perplejo... Y continuo perplejo, pero seguiré viviendo, reencarnandome una y otra vez hasta q mis conocimientos encuentren un heredero que pueda seguir mi obra.M.J:El 5 de diciembre de 1947 tus restos fueron incinerados en el crematorio de Brighton. Algunos de tus discípulos, amigos y admiradores acudieron al funeral. Al final de la ceremonia entonaron el Himno a Pan, escrito por ti. Pero esto no le gusto nada al ayuntamiento de Brighton y el responsable del crematorio tuvo que disculparse por lo sucedido. Ante tu tumba, algunos de tus discípulos cantaron el Himno a Satán y celebraron una especie de misa negra. Crowley:Fue todo muy bonito, muy emocionante. Las cenizas de mi cuerpo físico quedaron en tierra, pero mi espíritu aun sigue vivo entre mis seguidores. La semilla que planté está dando sus frutos. Ten cuidado a donde mires, porque donde menos te lo esperes, encontraras el espíritu de Aleister Crowley.
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Mª José Pérez
Vicepresidenta I "SEAMP", 2007 ©