JOHN DEE

M.J: Hoy tenemos con nosotros la ilustre presencia del dr. John Dee, filósofo, matemático, coleccionista de libros, espiritista, alquimista , consejero y espía de la reina Isabel I de Inglaterra, por citar algunos de sus innumerables títulos.
Buenas tardes Sr. Dee.


DEE:Muy buenas tardes y encantado de estar aquí.


M.J:John Dee nace en Londres el 13 de julio de 1527, hijo de Johanna Wild y de Rowland Dee.Hablenos de su familia, fue educado en un ambiente muy culto a juzgar por su extensa carrera.

DEE:No especialmente. Mi familia era una familia galesa típica y normal de la época. Mi padre, Rowland Dee, era mercader y cortesano,al servicio de Enrique VIII.Me dieron toda la educación que pudieron y yo supe aprovecharla. Asistí a la "Chelmsford Chantry School" y más adelante en el "St. John's College" ,en la Universidad de Cambridge y por mi talento fui admitido en el Trinity College


M.J:Sus asignaturas favoritas, tengo entendido, que eran las artes y las ciencias, es así?

DEE:Me gustaba todo tipo de estudios, pero esas disciplinas las consideraba una herramienta muy eficaz para lograr el bienestar humano, así como para desentrañar los grandes misterios del Universo. Fui también un gran estudioso de la magia y la alquimia


M.J:Y como fue que consiguió hacerse tan famoso, sobre todo entre los navegantes y cartógrafos?

 

 


DEE:Yo fui un gran viajero. A lo largo de mi vida realicé infinidad de viajes por todo el mundo, gracias a ello pude dar buenos consejos a marinos y cartógrafos que venían a estudiar conmigo. Muchos nobles me confiaban la educación de sus hijos y di algunas conferencias sobre matemáticas en diferentes facultades de Oxford.


M.J:Con sus aportaciones contribuyo al desarrollo de las ciencias navales que impulsaron la expansión marítima en Inglaterra, no se nos olvide. Al rededor de 1570 se estableció en una casa que tenía su madre, cuentenos como fue eso?


DEE:Uffffff, fue todo un caos,tuve que hacer muchas reformas. La casa estaba en la villa de Mortlake, no es que fuera pequeña, pero yo por aquel entonces ya era un gran coleccionista de objetos científicos antiguos, contaba con una extensa y surtida biblioteca con libros y manuscritos, algunos de ellos muy antiguos, en los que había gastado enormes cantidades de tiempo y dinero. Además debía recibir allí a los estudiantes que venían a consultarme a diario. Así que tuve que adecuar la casa para dar cabida a todo esto.

M.J:Cuentenos un poco de su biblioteca.


DEE:Recuerdo que por el año 1583 mi catalogo era de unos 4000 títulos, era la colección mas amplia que existía en Inglaterra. No faltaban, por supuesto, las obras de alquimia que estudié tanto en la teoría como en la práctica.


M.J:Tengo entendido que un suceso sobrenatural alteró su vida allá por el año 1581?


DEE: Si, el 25 de mayo de 1581 se me apareció un ser sobrehumano, rodeado de luz. Era un ángel que me entregó un espejo negro. Podrá comprobar que es real pues actualmente se encuentra en el British Museum. Este espejo es un pedazo de antracita convexo, extraordinariamente pulimentado al que yo llamé "piedra de la visión". El ángel me dijo que mirando este cristal, vería otros mundos y podría establecer contacto con otras inteligencias.

-M.J: Tuvo muchas experiencias exitosas con la alquimia y la magia ceremonial, pero sabemos que no siempre estuvo solo en estos experimentos, tenia ud. un socio?


-DEE:Supongo que se refiere a Edward Kelley. Lo conocí el 10 de marzo de 1582, tenía 30 años y decía llamarse Edward Talbot. Con él viajé a Praga donde realizamos con éxito algunas experimentaciones alquímicas. Pero estaba claro que las únicas ambiciones de Kelley eran la fama y la fortuna, pero él resultó ser el sujeto perfecto para mis experimentos con la magia ceremonial, los cuales obtuvieron resultados insólitos en el año 1582.

-M.J:¿Podría contarnos algo sobre estos experimentos?


-DEE:Claro, realizábamos ceremonias de invocación angélica en mi casa de Mortlake, mediante la piedra de la visión de la que le he hablado antes. Deseaba contactar con los ángeles y me valí de diferentes mediums, los cuales miraban en la piedra de cristal y me decían lo que veían.

 

 

 

Utilicé hasta a mi propio hijo, pero Kelley fue el sujeto perfecto, como ya le he dicho. Gracias a su colaboración creamos un sistema mágico original, un sistema para trabajar con las fuerzas y poderes fabulosos y una llave para entrar a otras dimensiones, a otros mundos. Por mediación de Kelley recibí de los ángeles sellos, tablas mágicas e instrucciones para entrar en universos paralelos al nuestro.


-M.J:Diganos como conseguía entrar en contacto con los ángeles, que métodos utilizaba?


DEE:Colocaba las Tablas de Enoch junto al sello de Ameth sobre un altar, debían taparse con una tela de seda roja y verde, la cual cubría totalmente la mesa. Sobre la tela se colocaba la Piedra de la Visión, bola de cristal, espejo mágico... como quieran llamarlo. De esta manera, la visión se acrecentaba sobremanera.


-M.J:Y, las tablas de Enoch para que servían?, tiene alguna imagen de estos utensilios para que podamos hacernos una idea?


DEE:Las Tablas de Enoch, algunas de las cuales colgaba también en mi cuello, nos protegían de los espíritus malignos que pudieran ser atraídos por el ceremonial. Usaba también un anillo que el mismo arcángel san Miguel había depositado en mi mesa. Aquí les muestro algunas imágenes de mis utensilios mágicos.

Esta tabla es parte del libro de Enoch (también llamado el Liber Loagaeth) dictado a Dee y Kelley, de donde derivaron los textos y las llamadas del alfabeto Enochiano. Después de mirar esta tabla, estoy seguro que el lector reconocerá ahora la complejidad del sistema del cual Dee tuvo que ocuparse. ¡Hay que considerar que ésta es solamente una de las 48 tablas (generalmente) de 2401 letras (49x49) y números, que sumarían 117649 caracteres!

 


-M.J:Y que fue lo que los ángeles les revelaron?


DEE:Bueno, recibí de los ángeles un extraño lenguaje que denominé "lenguaje enoquiano". Las palabras de este alfabeto me fueron dictadas por un ángel que las iba señalando sobre un cuadro, de atrás hacia adelante, para evitar que el poder encerrado en ellas causara una catástrofe. Cada palabra era un nombre, hasta entonces desconocido, de Dios o de sus ángeles. Las letras del lenguaje enoquiano se inscriben en cinco tabletas, cada una de las cuales sería uno de los cuatro elementos y el éter, la quinta esencia de la que emana todo. Estas tablillas me sirvieron para obtener la visión del plano elemental de Universo o del cosmos enóquico. Recibí, además treinta potentes invocaciones, con las que podía introducirme en ese extraño cosmos. Las entidades que lo habitaban también podían ser atraídas a nuestro espacio-tiempo, y muchas veces, los ángeles salían del cristal para conversar con nosotros. Recuerdo que en una ocasión, una entidad se paseo por la habitación y conversó con nosotros en inglés, aunque con un extraño acento.

-M.J:Todo esto que me cuenta le traería una gran fama no?

DEE:Si, grandiosa. Desde que anuncié mis conversaciones con los ángeles, fui acusado de magia negra y se llevó a cabo una implacable persecución contra mi. En 1597, aprovechando mi ausencia, unos desconocidos asaltaron mi casa.

 

 

 

Cuatro mil obras raras y cinco manuscritos desaparecieron definitivamente y muchas de mis anotaciones fueron quemadas. Gracias a que la reina me protegía, pero aún así no cesó la persecución. Morí a los 81 años, totalmente desacreditado, en mi casa de Mortlake. Ya ve ud. lo que fue mi fama.

M.J:Ya para terminar,cuentenos alguna anécdota que recuerde


DEE: Me encontraba un día frente a la catedral viendo pasar a la gente por la plaza, mirando como jugaban los niños y observando a los ancianos de lento caminar. Miraba el cielo , el vuelo de las golondrinas y el tenue disco de la luna sobre el tejado de las casas, por entre el humo de las cocinas que anunciaban la cercana cena. Estaba yo absorto en mis contemplaciones cuando el arcipreste de la catedral se acercó y me preguntó con tono de reproche:
-¿Qué? ¿No vas a entrar en la casa de Dios?
Y yo le contesté:¿Acaso estoy afuera?

. -M.J:Muy buena contestación, si señor, la casa de Dios no es solamente la Iglesia, es todo. Y siguiendo con las anécdotas, su vida recuerda una novela de aventuras. Viajó por toda Europa y enviaba reportes de sus viajes a la reina Isabel I que firmaba con la sigla " 007", no se si sabrá que esta sigla es utilizada hoy en día por un celebre agente secreto de ficción llamado James Bond.
Muchísimas gracias por todo esto que nos ha contado.

DEE:Gracias a vosotros por leerlo y si algún día miráis a través del cristal estad atentos y quizá me veáis allí, con los ángeles.

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Mª José Pérez

Vicepresidenta I "SEAMP", 2006 ©

mariajose@seamp.net